Recientemente, se ha hecho popular el juego que pone en tela de juicio tus argumentos: Among Us. La premisa es sencilla, en una población se introducen un par de impostores que intentarán sabotear el trabajo de los demás. Mientras, como conjunto, deben descubrir quiénes son los traidores a partir de sus acciones y palabras.

Lo interesante de este modelo es que podemos observar los diferentes comportamientos humanos en busca del beneficio propio por sobre el beneficio colectivo. Esto ocurre cuando, por ejemplo, se busca desviar las acusaciones que recibimos hacia otra persona, aunque no tengamos en claro su rol, con el fin de no ser expulsado.

Con una premisa sencilla, el juego modela el comportamiento humano.

Además, existen otro tipo de situaciones muy particulares que envuelven a los protagonistas y que merecen mucha atención: las actuaciones de los impostores. Esto nos permite estudiar la ingeniería social aplicada en mayor o menor medida por sujetos que podrían no tener idea de qué es eso.

La ingeniería social es el conjunto de técnicas que permiten manipular a una persona mediante técnicas psicológicas con el fin de que realicen metas específicas. Entre los objetivos, se encuentran el obtener información, acceder a un sistema, realizar una actividad o, en este caso, culpar a un inocente.

El factor humano es el eslabón más débil en cuanto a la ciberseguridad de cualquier empresa.

Este entorno controlado nos permite vivir en primera persona alguna de estas técnicas y su impacto. ¿Cuántas veces has visto a un impostor ganar porque logró que dos personas (ambas inocentes) pelearan entre sí?


Técnicas aplicadas al juego

Obtención de información – A cambio de demostrar tu inocencia, el impostor preguntará por tus actividades con el fin de conocer tu destreza en el juego, tu avance con las tareas o si dedicas tu tiempo en observar las cámaras de vigilancia.

Ganancia de confianza – Durante la mayor parte del juego, el impostor se mantendrá a tu lado, de manera que te defenderá durante las discusiones ya que “estaban juntos”. Con esto, generará un sentimiento de retribución y será defendido.

Desvío de atención – Esto ocurre cuando el impostor es atrapado junto a algún cadáver. En ese momento, este es quien lo reporta y desvía la culpa hacia quien lo vio, pero sin condenarse. Utiliza frases como “Él estaba junto al cadáver y no lo reportó”, de manera que, cuando noten que es falso, no sería del todo una mentira y no se condenaría a sí mismo.

A pesar de ser solo un juego, modela de una manera bastante fidedigna el funcionamiento de nuestras mentes y el cómo respondemos ante estímulos persuasivos. Este tipo de técnicas se extrapola al comportamiento de los ciberdelincuentes y, como usuarios, es nuestra decisión si optamos por aprender de ello.

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